ELOGIO DE LA ESPERANZA
- Valentín E. Sánchez S.
- 30 ago 2017
- 1 Min. de lectura
La guía del viajero y la expiación
del sentenciado a muerte sin un juicio,
célebre batuta de los románticos:
caer, en batalla contra el mundo frío.
Participamos de ella, necesario
aunque no nos llegue a pertenecer,
sucumbe por dentro el hálito en hombres
y renace a la cima del mañana.
Más allá del camino que recorres
la esperanza que me yergue levanta,
detrás de aquella montaña de duda
renace para que tú no desistas.
El trabajo de perseguirla cuesta,
cada uno de sus presentes lo vale,
el cansancio y las noches en desvelo.
La alegría de estar triste es regalo.
Un ejercicio creativo sin límite
que proyecta sobre lienzo victoria.
Tener esperanza es ver cerca a Dios,
confirmar la inmediatez del ahora.
Al roce de los hombros agotados
redime con su manto la pasión,
nos cubre como la madona a su hijo.
En su mirar la verdad y los dones.
Agotarse, el límite imaginario
a la luz de estos ojos de ambrosía,
indefenso el hombre contra sí mismo,
perdido renace a probar de nuevo






















Comentarios